Holiday Shopping

Si alguna vez esperás un regalo de mi parte, podés esperar sentado. Lo admito. No soy bueno para dar ni recibir regalos.

Cuando compro un regalo, quiero asegurarme de que será útil para la persona a quien se lo doy.

Podés contar conmigo para cualquier cosa que necesites. Soy parte de una Tribu Útil.

Mis amigos saben que mudamos casas enteras juntos, los conduzco a cualquier lugar que necesiten y muchas cosas más. Pero no esperen un estúpido regalo de mi parte.

Caro no significa nada para mí. Odio comprar ropa Guess a menos que tengan un 95% de descuento. Visten igual que cualquier otra marca.

Cuando yo era recién casado, uno de mis amigos de la secundaria también se casó. Les regalé un pelador de papas. Todos se rieron.

La siguiente vez que nos encontramos, me dijeron que mi regalo fue el más útil que recibieron. Una de las primeras noches en su nuevo hogar, se encontraron tratando de hacer puré de papas. ¡Sorpresa, no hay pelador de papas en el cajón de la cocina! Entonces, se acordaron de mi regalo aún empaquetado. Salvó la noche. Tienen que admitir, fue práctico.

Para recibir regalos también soy práctico. Tengo lo básico en mi vida. Salud, comida, familia, amor. Por eso no me gusta que las personas gasten dinero en regalos que no tienen un propósito.

Si querés hacerme un regalo, podés comprarme un libro. En mi búsqueda para convertirme en un narrador de élite, tengo en Amazon una lista larga de libros que deseo.

Sin embargo, hay otros tipos de regalos útiles. Los que inspiran o aportan experiencias. Tengo una cosa extravagante en mi lista de deseos: Aprender a volar y obtener mi licencia de piloto privado.

Mi esposa me regaló mi primera lección de vuelo en mi cumpleaños del año pasado. Fue un gran regalo para revivir mi pasión por volar.

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